lunes, 2 de marzo de 2009

Galicia y olé

Los gallegos somos conservadores y españolistas. Esta es la sencilla razón que explica lo ocurrido ayer. No hay más. Bueno, sí; razones subsidiarias de la anterior. La lengua gallega nos la sopla. Tenemos una visión folclorista de la cultura, e infantil de la política. Somos cobardes, y cuando de casualidad tenemos la oportunidad de probar algo diferente y nuevo, concluimos: "No gracias, que vuelva lo de siempre". Sí, el nivel de la clase política es patético. Tenemos que elegir entre el tipo gris del partido que lleva torpedeando al nacionalismo desde los años 30, el tipo gris del partido que todavía no se ha enterado de que Galicia no es Cataluña, y el tipo gris del partido que se ha hecho experto en interpretar correctamente nuestro tan traído y llevado autoodio (por eso ha ganado, y con contundencia). Pero no nos engañemos desviando la atención hacia todos ellos. Como escribió John Kenneth Galbraith cuando quiso responder a quienes se rasgaban las vestiduras por las descabelladas decisiones políticas de Reagan y el primer Bush:

”Esta crítica, o gran parte de ella, es errónea o, en el mejor de los casos, políticamente superficial. El gobierno de Estados Unidos ha sido en años recientes un reflejo válido de las preferencias económicas y sociales de la mayoría de los votantes: la mayoría electoral. Hay que decir y destacar en defensa de Ronald Reagan y George Bush como presidentes, que ambos fueron, o son, fieles representantes del electorado que los eligió. Atribuimos a los políticos lo que debería atribuirse a la comunidad a la que sirven.”

John Kenneth Galbraith: La cultura de la satisfacción, Barcelona, Ariel, 1992, pág. 31

No nos rompamos la cabeza. Ayer los gallegos salimos en masa a las urnas –récord de participación- para decirle a España con claridad: así somos, madre patria.

7 comentarios:

dosdimension dijo...

Así es; sin embargo no hubiera estado de más que tanto pse y especialmente bng hubieran gestionado de otro modo el gobierno. No me voy a poner a enumerar sus errores, ya lo hizo La Voz.
En todo caso, y aunque me duela pensarlo, te diré que sinceramente no creo que vaya a notar un gran cambio.
"El infierno son los otros"

Anónimo dijo...

He leído tu artículo. Me gusta. Coincide con algunas de las conclusiones que apuntábamos el domingo en plena efervescencia. Desde luego, ya no valen lo tópicos: no es cosa del "jallejo inorante da aldea"; ni se debe, creo yo, a lo que insistentemente repiten los periódicos de la izda. gallega y española, a saber, crisis económica, campaña sucia y bi-gobierno.

Lo que ha sido diferencial -participación masiva, gobierno progresista-galeguista convocante, ataque furibundo a la normalización lingüística
no hace más que reforzar esas tesis, porque el golpe electoral ha sido implacable, especialmente en las zonas urbanas y periurbanas. Me ha costado más de 24 horas asumirlo, pero para muestra un botón.

Pero esto no me consuela: mis planteamientos siguen ahí, y sé que, de alguna manera, algunas de las ideas planteadas por la gestión nacionalista no son sólo tentativas políticas de construcción nacional, sino que conforman respuestas coherentes fruto de una análisis certero sobre nuestra estructura productiva, social y cultural. Por ello, tengo que decidir que hacer.

Y ayer, fíjate, le escribía a un amiguete castellano y PPero pero coherente lo siguiente en un e-mail

Con respecto al BNG, el tema es aún peor: no han hecho, desde mi humilde y PARCIAL punto de vista, una mala legislatura. Insisto en que sus reformas en lo referido al concurso eólico, gestión rural, vivienda y galescolas serán referencias de gestión para el gobirno Feijo09, con la tijera que vaya a meter, pero referencias. Si algo hay que reconocerle al BNG es proyecto de país, altura intelectual e implicación política real. Pero el varapalo ha sido implacable, y yo creo que aplican dos preguntas, a su vez con doble disyunción:

¿No ha sabido el BNG transmitir su política, es decir, no han sabido hacer cuajar su discurso? o, realmente ¿es que el nacionalismo gallego, como dice su historia, es solo cosa de intelectuales y catedráticos?

¿Puede retornar el BNG a la senda que marcó en su momento X.M. Beiras con más de 400.00 votos (260.000 ayer)? o, ¿ésto sólo se debía a la ausencia de un liderazgo sólido en el PSOE y la "superestructura" que el PP mantenía en toda GZ?

¿Queda, entonces, alguna opción para el nacionalismo gallego, para el galleguismo? Creía que el proyecto del BNG en la línea marcada por Quintana de mayor centralidad, moderación y modernidad tenía expecatitavas de futuro. Creía que los ciudadanos iban a valorar algunas de sus decisiones valientes, torpedeadas por el PSOE, y la derecha política y mediática (no hace falta que diga española, dado que no existe ese postulado nacionalismo conservador, ya no vale la tesis del PP de la boina al que votan lo paisanos), pero no ha sido así, sino todo lo contrario, reforzando de esta manera las tesis GALICIA BILINGÜE. Si no existe la opción de la moderación, menos podemos confiarnos a una posición más extrema, que es la que me huele saldrá del próximo cónclave nacionalista.

¿Ha sido entonces "sólo" un problema de imagen?

o

¿Tengo que asumir, con el consiguiente golpazo psicológico, que el galeguismo está amortizado?

Rubén dijo...

Hoy Antón Losada insiste en lo mismo desde El País, añadiendo a la ecuación el factor de la suciedad de la campaña electoral. Es cierto, ha sido muy sucia, pero insisto: lo grave no es que se digan burradas y mentiras para desacreditar al rival, sino que al electorado le dé exactamente igual todo ello. No desviemos la atención. Somos nosotros quienes estamos totalmente pervertidos, los políticos sólo nos alimentan con lo que nos gusta.

CARLOS AGUILERA dijo...

¿Cuándo dices "somos nosotros quienes estamos totalmente pervertidos" te refieres a ti también? ¿A ti también te "alimentan con lo que te gusta"?

Rubén dijo...

Obviamente no; los "míos" no ganaron nada, así que poco alimento pueden ofrecerme.

Rubén dijo...

Por cierto, he creado otro blog (prometo que será el último):

Auroques e anjos

Carliños, que está a punto de completar el grupo de mercenarios con quienes va a tomar Compostela a sangre y fuego, también:

Galicia política

CARLOS AGUILERA dijo...

Te estás dispersando un tanto, quizás.